LA SUPERFICIE DEL SOL. Charles Bukowski.
LA SUPERFICIE DEL SOL Los toros son grandiosos como la superficie del sol y aunque los matan para las rancias multitudes, es el toro quien atiza el fuego, y aunque hay toros cobardes tanto como toreros y hombres cobardes, generalmente el toro se mantiene puro y muere inmaculado sin ser tocado por símbolos y élites o falsos amores, y cuando lo sacan arrastrando nada ha muerto y el hedor final es el mundo.